sábado, 17 de octubre de 2015

Eras

Lo cierto es que su risa tenía el agravante de alevosía. Lo cierto es que había miradas que borraban la prisa, que deshielaban el alma pese a no hacerse luego responsables de los desperfectos. Lo cierto es que eras como el cine de verano; Como la primavera para las flores, como la libertad para un pájaro preso que sueña con desplegar sus alas al viento.

Lo cierto es que eras como el abrazo tras una pesadilla, un paraguas en un aguacero, mi canción favorita en el metro y algún verso de Benedetti en los azucarillos del café. Eras la alegría irracional que traen las buenas noticias. El dardo que siempre daba en el centro de la diana. El tiro certero con la última bala del cartucho. 

Lo cierto es que si tú no querías, la vida no tenía ni siquiera la posibilidad de darme miedo. Pero suena el despertador. Y lo cierto es que casi es amor. Lo cierto es que casi no te sueño. Lo cierto es que casi no te quiero. Pero a veces no sé lo que me digo.

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